Elsa Louise Manceaux

septiembre 11, 2015

Para comenzar por el principio ¿Cómo entraste realmente en el ámbito del arte? En la producción artística.

Empece a dibujar desde muy joven porque era algo que podía hacer durante horas sin aburrirme. Creo que el aburrimiento puede alimentar la creatividad de uno. Luego tuve una experiencia impactante a los 17 años, cuando fui a hacer un ‘internship’ en la Cittadellarte/Fundación Pistoletto en Italia. Era la primera vez que me familiarizaba tanto con artistas profesionales, en residencia con sus estudios. Me recuerdo del recorrido que nos dio Michelangelo Pistoletto de su colección de Arte Povera, y ver una escultura de Giovanni Anselmo, un pequeño monolito de granito con una ensalada fresca. Cada semana, el cuidador caminaba por el lugar con una ensalada en sus manos, para reemplazar la ensalada anterior. Esa vision fue una de las multiples experiencias—entonces muy raras para mi—que tuve en este lugar. Vivía dentro de la realidad mas extraña que había conocido en mi vida. Era la primera vez que me encontraba en un lugar concebido para que el arte y la vida existieran en el mismo plano. Dos meses después, empezaba la escuela de arte.

¿Cuáles son tus referencias? ¿Admira obras o artistas que influyeron en tus ideas sobre el arte?

Los primeros artistas visuales que fomentaron mi interés en el arte fueron vanguardistas, y obras visuales que para mi desdibujaban la frontera entre arte y vida: dadaístas, surrealistas, Kasimir Malevich, Kandinsky y Paul Klee. En Fluxus y sobre todo en la obra de Robert Filliou, he encontrado una importancia por los multiples y los libros de artista. ‘Teaching and Learning as Performing Arts’ —> top 5.

También desde temprano me interesaron los dibujos de prensa y el trabajo de los caricaturistas satíricos. Me identifico con ese tipo de humor, medio sucio, que puede romper tabus, sin vergüenza. Ademas, fue mucho a través del cine y la fotografía que empece a reflexionar en torno a la imagen y a relacionar distintos géneros: cine y collage, pintura y narrativa, fotografía y documentación, documento o ficción. Desde Agnès Varda hasta Sergei Paradjanov, pasando por Jeff Wall y Fishli & Weiss.

¿Cuales son los artistas que te interesan actualmente? ¿Existe alguna obra referente para tu trabajo?

Actualmente, en relación al trabajo, me interesan estéticas de varias épocas: la de la edad media por ejemplo, porque son imágenes realizadas antes de la invención de la perspectiva, cuando todavía la representación humana era algo aproximativo y deformado. O en el estilo Barroco, por ser una referencia histórica de la distorsión y de la exageración. De ahi, trazo una relación con la caricatura o el comic, entre ‘carga’ y ‘síntesis’. Entonces para mi se vuelve relevante mirar a las esculturas de Franz West por ejemplo, a las pinturas post-67 de Philipp Guston, los dibujos de Dieter Roth y recientemente, la obra de Sigmar Polke. En Polke existe esta cosa del pintor anti-pintor, una mirada de la realidad aguda y a la vez una calidad de trabajo casi-mística. Polke, entre otros, me ha llevado a pensar que la pintura es una mezcla extraña entre ‘ser cuidadoso y no ser cuidadoso en absoluto’ (solo que la parte del ‘no ser cuidadoso en absoluto’ es la que está difícil.)

Al intentar producir arte ¿Cuál crees que es el recurso más importante con el que puede trabajar un artista?

Creer en su propio trabajo.

¿Cuál es tu definición de arte?

A : — ¿El estado sensible del mundo?

B : —  Mucha libertad!

C : — Justeza y riesgo.

D : — Una precisión inexplicable…

A, B, C y D (suspirando juntos) : — Nunca lo vamos a saber, por eso los artistas siguen buscando.

elsalouisemanceaux.com


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